Doris Lessing, una lucha con pluma y papel


“Escribir te hace más humano”. Así decía Doris Lessing, esa señorita de rostro redondo y moño plateado que se ha marchado del mundo el pasado 17 de noviembre. Lessing ha dedicado su casi siglo de vida a la escritura, arte que amaba sobre todas las cosas y por lo que luchó desde que era joven. Su perseverancia y su especial sensibilidad le brindaron en el año 2007 el premio Nobel de Literatura, laureando así una obra de más de 50 novelas, multitud de relatos cortos, poesía, teatro y, en definitiva, escritos reivindicadores con los que visibilizaba diversas problemáticas sociales.

Image
Fotografía de University of Victoria

Corazón africano
Aunque poseía la nacionalidad británica, Lessing nació en tierras orientales, concretamente en Kermanshah (Persia), en octubre de 1919. Todo se debió a que su padre Alfred, un oficial inglés que batallaba en la Primera Guerra Mundial, se enamoró de una preciosa enfermera llamada Emily. Los enamorados se trasladaron a territorio persa por motivos de trabajo y de su unión nació la pequeña Doris, una niña de finos rasgos y profundos ojos grises. Después, se marcharon a Zimbabue, donde Lessing creció rodeada de estereotipos racistas, sexistas y de la obsesión de su madre por querer estar presente en la alta sociedad. Su educación autodidacta y su pasión por la escritura la llevaron a cruzar el océano hasta Reino Unido junto a su hijo pequeño, dejando en África a su segundo y último marido con los hijos mayores.

Doris Lessing comenzó una nueva vida en Inglaterra, donde comenzó a desarrollar su carrera literaria y a engendrar numerosas obras. Sin embargo, su corazón nunca abandonó África, y en sus escritos reflejó su rabia y tristeza frente al apartheid. De hecho, visitó su lugar de origen en cuatro ocasiones, una experiencia que plasmó en su libro “African Laughter”. También mostró su desacuerdo con las políticas de Stalin y con los conflictos bélicos, llegando a participar en campañas contra las armas nucleares. Ya fuera bajo seudónimo o empleando su firma, Lessing se pronunció comunista y en sus páginas realizó todo un análisis del Partido Comunista y de la doctrina en sí. En definitiva, la dama de rasgos caucásicos y alma oriental fue toda una activista literaria y utilizó las letras como el arma pacífica más poderosa.

Nobel con nombre de mujer
Con “El cuaderno dorado”, Lessing ya demostró estar inmersa en la lucha por la igualdad, ya que esta novela de 1962 es considerada una de las obras feministas más importantes, tratando temas como la discriminación de género y la liberación sexual. Habrían de pasar más de cinco décadas para que estas reflexiones feministas no solo sirvieran para concienciar a la sociedad, sino para materializarse en realidades. Y es que en el año 2007, el Nobel de Literatura fue más femenino que nunca: Doris Lessing era galardonada por una vida entregada a la escritura.

Sin embargo, hay pocas mujeres que puedan lucir el dorado brillo del galardón. Desde el inicio de los premios Nobel en 1901 hasta la celebración del año 2010, el premio había sido entregado 41 veces a mujeres frente a 776 premios masculinos. Desde esa fecha, solo cuatro mujeres más han sido condecoradas con un Nobel (el Nobel de la Paz de 2011 a Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Karman y el Nobel de Literatura de 2013 a Alice Munro). De hecho, solo hay trece literatas premiadas en la Historia. Debido a este sexismo presente en los míticos premios suecos, el premio de Lessing fue tan alabado como criticado (por ejemplo, el crítico literario Harold Bloom tildó la decisión de “políticamente correcta”).

Sea como sea, estas controversias no solo son propias del siglo XXI. Por ejemplo, en ámbitos como la ciencia, la labor de las mujeres ha sido muy poco reconocida. En 1964, los científicos James D. Watson y Francis Crick obtuvieron el Nobel de Medicina por descubrir la materia del ser humano: la estructura del ADN. De lo que muy pocos se acuerdan es de que este descubrimiento no hubiera sido posible sin los estudios previos de Rosalind Franklin, a la que no se le concedió ningún reconocimiento. De esta forma, las mujeres han quedado invisibilizadas en ámbitos tan diversos como la biología, las matemáticas, la economía (en el caso de los Nobel, solo una mujer ha sido premiada en esa categoría) la literatura o el arte. Y, desde la sombra, han logrado mejorar el mundo sin que nadie conociera sus nombres.

Marie Curie abrió el camino: fue la primera mujer que ganó un Nobel

Lucha literaria hasta nuestros días
Doris Lessing no ha sido la única mujer que ha tenido que derribar barreras para poder escribir. Universalmente conocido es el suicidio de la escritora Virginia Woolf. También es famoso el talento relegado de las hermanas Brontë. La novela “Orgullo y prejuicio” es una de las más leídas en la actualidad, aunque decenas de editoriales rechazaran en su momento a su autora, Jane Austen, que escondía su pluma entre las labores de costura. Incluso hoy, en pleno siglo XXI, autoras de best sellers como la saga del entrañable mago Harry Potter tardaron años en poder publicar sus libros y, cuando lo hicieron, utilizaron seudónimos o mostraron solo sus iniciales para no desvelar su sexo (la creadora de Harry Potter firma bajo el nombre de J.K Rowling, camuflando su nombre femenino Joanne).

La cierta frase “Queda mucho por hacer” cae como un jarro de agua fría sobre todas esas personas que creen en que un mundo igualitario es posible. Sin embargo, aunque la querida Doris Lessing ya no pueda verlo, hay muchas mujeres y hombres que luchan para que las féminas escritoras no permanezcan en la sombra del machismo. Además, las propias obras que Doris escribió con tanto esfuerzo y esperanza, constituyen peldaños imprescindibles en el camino hacia una sociedad más justa. Y, así, Doris contemplará orgullosa desde el cielo cómo los sueños se cumplen, esbozando una media sonrisa en ese rostro afable capaz de iluminar el firmamento.

Anuncios

Acerca de Lidia Baños

He estudiado Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y me gusta informarme e informar. Uno de mis retos es que todo el mundo tenga la posibilidad de conocer y comprender lo que es el feminismo y pueda llevarlo a la práctica para constituir un mundo mejor.
Esta entrada fue publicada en ¡A leer!, Feminismo, Reportaje, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s