La mujer en las películas de Disney: de Blancanieves a Mulán.


Todos hemos sido (e incluso somos) niños, y la gran parte de nosotros ha vivido una infancia marcada por las producciones de Walt Disney. Nos sabíamos de memoria el famoso intro de las cintas VHS (sí, el del fondo azul, las letras blancas y la voz grave que nos decía que “copiar la película estaba mal”) y uno de nuestros pasatiempos favoritos era pasar horas en el sofá intentando que nuestros padres no nos vieran llorar por la muerte de Simba o por la escena en la que le tiran tomates al jorobado de Notre Dame en la plaza.

Quizá ni nos lo hemos planteado pero, ¿cómo son las chicas Disney? Por supuesto que no me refiero a Miley Cyrus interpretando a la chica-que-no-es-nadie-si-no-es-popular o a los magos de Waverly Place (los únicos magos de Disney son Merlín y Mickey y su gorrito de estrellas, y punto). Hago alusión a las princesas, a los cuentos tradicionales hechos películas, a las historias de amor y sueños (y no de aspirar a ser la cantante pop de moda). Sí, a ellas me refiero. En esta pequeña entrada me gustaría mostraros mi reflexión acerca de cómo las féminas de las enigmáticas películas Disney han ido evolucionando a lo largo del tiempo, cómo ha ido cambiando la concepción de la mujer y cómo se ha materializado en distintas historias y personajes.
¡Espero que os guste!

Blancanieves con los animales
Comenzamos con la dulce Blancanieves,
primera “chica Disney”.

Precisamente el primer largometraje de Disney, estrenado en 1938, está protagonizado por una mujer: Blancanieves. Por tanto, consideraremos Blancanieves nuestro punto de partida. Si nos fijamos bien, podemos identificar a la bella princesita de mejillas sonrosadas con el tópico de la mujer ángel (al que hice alusión en mi entrada sobre el libro “Frankenstein“). De aspecto delicado y angelical, Blancanieves presenta un carácter dulce y entregado. A pesar de cómo es tratada por su madrastra (bella pero malvada, la mujer demonio por excelencia, es decir, activa, apasionada y peligrosa para el hombre), Blancanieves nunca pierde su encanto, es sumisa e ingenua, y pasa de estar encerrada en un castillo a limpiar para siete hombres. Aunque la princesita casi muere envenenada, la madrastra acaba siendo castigada y Blancanieves tiene un final feliz (pero no conseguido por ella misma, pues es pasiva, sino porque su hombre ideal le salva con el famoso beso de amor).

Por tanto, la “historia femenina” de Disney comienza con la dulzura personificada, y aunque las bellas princesas seguirán siendo las protagonistas de los films, el carácter de las mismas irá variando poco a poco. Tras la historia de la manzana envenenada, llega Cenicienta, que aunque también presenta un aspecto angelical e incluso renacentista (cuando el prototipo de mujer era toda fémina de cabellos dorados, piel alba y ojos claros) y se pasa la mayor parte de la película ejerciendo de ama de casa, su carácter se torna más activo, pues acude al baile real sin el permiso de su madrastra para ver a su príncipe azul (incluso osa llegar a casa más tarde de las 12, toda una rebelde).

Después llegan otras dos rubias desobedientes: la joven Alicia que por desobedecer a su hermanita acaba en un mundo de fantasía persiguiendo a un conejo y la hechizada Aurora (Bella Durmiente) que celebra su “sweet sixteen” escapándose a cantar en el bosque con un príncipe.

princesas disney limpiando
El “hobby” de las primeras princesas Disney
era hacer las tareas del hogar.

El danés Andersen crea la historia de un ser con cola de pez y cuerpo de mujer, y Disney decide personificar a la sirena del cuento con una pelirroja (la intrépida Ariel) a la que le gusta sortear tiburones con su amigo Flounder y acudir a la “magia negra” para convertirse en humana y luchar por su hombre.

Y… ¿qué me decís de Bella? Tampoco tiene la piel como la nieve ni los cabellos dorados, ni es adicta a limpiar con animales y cocinar pastelitos, sino que le gusta leer, jugar con su imaginación y es capaz de convivir con una bestia sin miedo para salvar a su padre.

Con Jasmine y la india Pocahontas, la diversidad cultural cada vez está más presente en las películas infantiles de nuestra infancia. Tras ellas llega Esmeralda, de “El jorobado de Notre Dame”, morena, atrevida, valiente, sensual y gitana, contribuyendo también a la cuestión étnica y demostrando que las princesitas y damiselas en apuros “ya no están de moda” (algo que corrobora Meg, la amada de Hércules que utiliza sus encantos más sensuales para conquistarle e incluso llega a aliarse con el mal).

Para ir finalizando este post, es imprescindible mencionar a Mulán, protagonista del cambio más radical de la figura femenina en las películas de Disney (la “marimacho”, pero sin sentido peyorativo). La china Mulán no piensa dejar que una casamentera decida su futuro, por lo que hace uso de su valentía para luchar por lo que cree justo, cortando sus largos y sedosos cabellos y camuflándose bajo una armadura para empuñar la espada como un hombre más en la batalla. Ya no es sólo que desobedezca a su familia, sino que es la mujer rebelde por excelencia, y es capaz resistir duros entrenamientos, el frío de la nieve y las gotas de sangre que salpican su rostro cuando su espada se hunde en carne ajena.
Mulán cortando su pelo
Mulán renuncia a su apariencia
femenina para poder luchar.

Aunque en los últimos años la temática de las películas de Disney ha ido modificándose, podemos citar a dos últimas féminas que han continuado la evolución del carácter de la mujer. Llega Tiana, la primera princesa negra, también activa y atrevida, seguida de Rapunzel (pero no la tradicional Rapunzel de los cuentos que espera a que el príncipe la rescate de la torre, sino una Rapunzel soñadora, irónica, graciosa y luchadora). Está claro que la imagen de la mujer dulce que espera sentadita a su príncipe azul está pasada de moda, y hasta los cuentos tradicionales son modificados para mostrar a mujeres que poco tienen que ver con esa concepción.

Y con la graciosa Rapunzel finalizo esta entrada que espero que hayáis disfrutado tanto como yo. Me gustaría aclarar que esta reflexión no consiste en una crítica a las películas Disney ni estoy diciendo que “el viejo Walt” fuera machista, pues simplemente reproducía los tópicos y cánones que tenían éxito en la época. Simplemente quería mostrar cómo ha ido cambiando la concepción de la figura femenina en un ámbito como el cine, en este caso infantil. Y además, todos hemos disfrutado con esas princesas enamoradas que esperaban a su príncipe (aunque he de decir que prefiero el rollo de chica-rebelde-que-lucha-por-sus-sueños).

Princesas, rubias, sirenas, guerreras, negras… pero todas mujeres maravillosas que han formado parte de nuestra infancia y de nuestra vida. ¡Eso es lo que son!

princesas disney graciosas

Acerca de Lidia Baños

Estudio Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y me gusta informarme e informar. Uno de mis retos es que todo el mundo tenga la posibilidad de conocer y comprender lo que es el feminismo y pueda llevarlo a la práctica para constituir un mundo mejor.
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15 respuestas a La mujer en las películas de Disney: de Blancanieves a Mulán.

  1. Me ha gustado mucho esta entrada :D
    Todas hemos crecido viendo estas películas que hablan de chicas guapas y desgraciadas que esperan a que sus perfectos principes las salven… Hace poco leí “Cambio príncipe por lobo feroz” de Raquel Sánchez Silva, y también hablaba de esto pero no solo con Disney, sino con otros cuentos infantiles. No se si lo habrás leído, aun así te dejo la introducción para que le eches un ojo ;)

    Mujeres urbanas, madres trabajadoras, solteras ciclotímicas y adolescentes en erupción. En el siglo XXI todas estas mujeres comparten un paso evolutivo que Darwin describiría como la lógica selección natural a través de la supervivencia en la lucha por la vida. Este nuevo milagro en la especie alcanza su cumbre el día en el que la mujer, en una doble pirueta y salto mortal,
    deja de querer ser la princesa para convertirse en la madrastra. El momento en el que desea un cambio de rol en el cuento popular. Sin medias tintas. De la buena a la mala. Una mujer despojada de debilidades exteriores y colores pastel.
    ¿Quién querría ser una sosa al cuidado de siete enanitos (mineros y cantarines) pudiendo tener el tipazo de su madrastra gótica?¿Serías obediente y llegarías a casa antes de las doce? ¿Te gustaría perder los taconazos en una carrera de lo menos elegante en pos de alcanzar la calabaza tuneada del clan de los ratas? ¿Elegiría alguna mujer morirse de miedo en el
    bosque, encima cargada con la compra (¡vaya cuadro!), pudiendo aullar entre las garras de un lobo? (En esta fantasía ha tenido mucho que ver la encarnación de Lobezno, o sea, Hugh Jackman).
    ¿Aguantarías a un pesado-eterno-adolescente que siempre está pegando brincos y no se puede separar de esa amiga —que tú sospechas más que amiga— llamada Campanilla? (¿Lo de campanilla será un cariñito o un nombre de guerra en plena práctica de sexo oral?).
    ¿Sabes lo mal que podrías quedar si te pasas durmiendo cien años rodeada de todos los de tu pueblo? (Imagina tu probable halitosis al despertar de un primer beso. Lamentable).
    Realmente ¿lograríamos entender ahora el sacrificio de una mujer mitad pez mitad Miss Benidorm por no herir al hombre que acaba de rechazarla y casarse con otra?
    Ya está bien de historias malintencionadas. ¡Qué jeta tenían los Grimm, Andersen y Perrault! ¡Cuentistas, más que cuentistas! Ni zapatos de cristal, ni polvos mágicos, ni espejos sinceros. Unos buenos Manolos, polvazos de verdad y elixires de la eterna juventud. Su encantamiento a través del relato no ha aguantado esta sobrecarga de realidad, pragmatismo y estrés. No hay vuelta atrás. Aunque en un momento de debilidad intentáramos hacer el ejercicio compasivo de adaptar el cuento a nuestro tiempo, no funcionaría. No saldrían ni el cuento ni las cuentas. Te pongas como te pongas, los coches blancos son una horterada y un rubio vestido de azul celeste de arriba abajo también. Córtate las trenzas, tira la banda de miss al mar, regala manzanas para dormir a la competencia, fúgate con el lobo y date un baño de espuma con él.
    Recuerda: mientras las princesas duermen, las brujas vuelan.

    • Lidia Baños dijo:

      Vanessa, muchas gracias por el comentario, me alegro mucho de que te haya gustado :)
      Y respecto al libro de Raquel Sánchez Silva… ¡la introducción me ha gustado muchísimo! Me ha agradado ver que coincidimos en muchas cosas, que ella también ha caído en que cocinar para siete hombre no es divertido y que llegar de fiesta a las 12 tampoco.
      Sinceramente te digo que en cuanto tenga tiempo me lo voy a leer, porque creo que trata un tema muy interesante (sí, es hora de que despertemos, la vida no es un cuento de hadas y nosotras no somos princesitas, sino guerreras) y de una forma muy graciosa (lo de Hugh Jackman o su definición de la sirenita como mitad pez y mitad Miss Benidorm me han matado de risa).

      Gracias de nuevo por ofrecerme tu opinión y por esta buena recomendación. Te haré caso :)

  2. Hola, no habia visto que disney ha ido cambiando segun la epoca a las princesas… Hola Lidia, tambien coincidimos en la misma opinion. Me encanto tu articulo. Saluditos

    • Lidia Baños dijo:

      ¡Hola Paola!

      Sí, lo cierto es que Disney ha seguido toda una evolución feminista. Quién lo diría, ¿eh? :)
      Muchas gracias por comentar y me alegro de que te haya gustado el artículo.

      ¡Un saludo!

  3. Francisco dijo:

    Llegué acá después de la siguiente reflexión: “Por muy feministas que sean las mujeres, todas ( y digo todas en conciencia del uso del cuantificador lógico) se identifican con una princesa Disney”. Quise llegar más allá pensando que a todas les gustaba limpiar ( y salirme con la mía), pero no es así. Y leyendo me di cuenta, que tienes razón, el concepto de “princesa Disney” es como una canción de Ricardo Arjona: es lo que ellas quieren escuchar o ver para sentirse identificadas.

  4. Alba dijo:

    me ha gustado mucho tu entrada, y además me ha servido para elaborar mi research project de fin de Bachillerato , así que muchas gracias!

  5. Cand-Candy dijo:

    Crecí con Disney, me encanta la animación y veo todo lo que sale, pero casualmente mis protagonistas favoritos femeinos no son de Disney… Me gusta Disney por que lo considero joyas de la animación, visualmente, musicalmente, con historias que enganchan y son muy amenas, pero si razonamos, todas las películas dan una imagen pésima de la mujer.

    Desde que vi el Planeta del tesoro no pude más que preguntarme ¿cuándo harán una película con una protagonista así y una historia de pura aventura? Sin princesas, sin principes, sin novios que salen de la nada, sin tener que ponerse un vestido sexi o acabar en boda… y si, las bodas por amor son muy bonitas pero ¿esque siempre tiene que ser lo mismo cuando es una protagonista? Creo que las mujeres también tienen otras aspiraciones en la vida.

    Hemos visto que la belleza está en el interior, pero todas las protagonistas son guapas, no hay ni una que no lo sea, o que tenga mal cuerpo, no hay ni una que no esté relacionada con un hombre… las princesas feas no existen, las unicas feas, gordas y viejas son las villanas. Pero no es cosa sólo de Disney, practicamente la publicidad, el cine y las revistas, hacen lo mismo, pero la vida real no es así para nada. El día que Disney saque una película con una protagonista marginada, con problemas y que se supere SOLA creeré que han dado un gran paso, hasta entonces…

    Otra cosa que me da rabia es que tampoco he visto una película de Disney sobre la amistad femenina, tipo Tod y Toby, Toy Story… pareciera que las chicas no tienen buenas amigas, solo brujas que las hacen la vida imposible por envidiosas… no se porque los unicos amigos que tienen son animales.

    La película de Brave para los que la han visto y saben cómo acaba, me gustaría ver a un hombre haciendo una “tarea femenina” para que acabe bien el cuento… el final de esta peli me decepcionó. Todavía hay roles demasiado marcados.

    Pero peores son la publicidad y ahí está, mostrando tias buenas y en bolas cada dos por tres, así que que nos esperamos de Disney si la sociedad está peor en ese sentido.
    El mensaje que dan es muy duro, es como si ser fea fuera lo peor y hay que corregirlo como sea porque sino seras desgraciada :S, por eso una princesa que no fuera como las muñecas barbies sería bueno para las niñas y para todos porque tanta superficialidad con moralina para mitigar, da asquete. Shrek es la úncia peli que he visto que se acerca bastante, a pero espera, que no es de Disney.

    • Lidia Baños dijo:

      Hola, Cand-Candy. Muchas gracias por tu comentario :)

      Como bien dices, Disney es una industria que llega a masas y por eso es muy perjudicial que en sus películas haya reproducido estereotipos y roles de género. En mi opinión, la figura de la mujer en Disney ha ido mejorando con los años (observa la diferencia entre Blancanieves y Brave) y ya no prima tanto la belleza y la sumisión, aunque todavía queda mucho por hacer. Además, tocas temas muy interesantes que Disney obvia como la amistad femenina, que apenas aparece en los films. Gracias de nuevo por tu enriquecedora aportación.

      ¡Un saludo!

  6. Alberto Sangabriel dijo:

    ¡Hola! leí tu artículo y los comentarios que te han publicado y ¡me ha sido de una gran ayuda! ya que me encuentro realizando un espectáculo teatral de improvisación con la temática de la inconsciencia sexual en jóvenes y adolescentes, y para la realización del mismo tendré como plataforma el cuento infantil (basándome en las películas y los cuentos), pero quiero darle otro enfoque, otro giro a la historia, pero no terminaba de convencerme sobre que punto en específico, sobre qué necesitan los y las jóvenes del presente!, ¡¡ahora me has dado un buen punto de partida!! Gracias y por cierto muy interesante!..

    ¡Saludos desde México!

  7. Pingback: “Frozen”: un Disney cada vez más feminista | hombresmujeresyfeminismo

  8. María José Jiménez dijo:

    Me ha gustado bastante este artículo. Opino lo mismo, que Disney ha ido cambiando la imagen que se tenía de las princesas, y creo que este gran paso se dio a partir de la película de Mulan , en donde esta princesa ya no es una niña bonita, sino que es una guerrera que se demuestra a ella y a los demás, que no por ser mujer es menos que los hombres. Sin duda, ésta es mi película favorita.

    • Lidia Baños dijo:

      Hola, María José :) Me alegro de que te haya gustado el artículo. La verdad es que Mulán supone un cambio radical en la tradicional concepción de “chica Disney” (por fin una mujer que pasa a la acción, ¿verdad?). ¡Un saludo!

  9. Pingback: Feminismo y cine: 8 películas feministas que no te puedes perder | hombresmujeresyfeminismo

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